Conoce el proyecto
Mi Singularidad
Cada niño tiene su propia manera de aprender, comunicarse, relacionarse y descubrir el mundo.
Mi Singularidad nace de una idea muy sencilla: no todos los niños necesitan lo mismo, ni tienen que avanzar de la misma manera ni al mismo ritmo.
Pero nace también de una realidad que conozco de cerca.
Como maestra especialista en Audición y Lenguaje (AL), he podido comprobar que muchas veces los centros educativos no disponen de suficientes profesionales, tiempo o recursos para ofrecer a cada niño todo el apoyo individualizado que podría necesitar.
No se trata de una falta de implicación de quienes trabajan con ellos. Al contrario: hay grandes profesionales haciendo todo lo posible con los recursos disponibles. Pero las ratios, el número de alumnos que necesitan apoyo y el tiempo limitado de atención hacen que, en ocasiones, exista una distancia importante entre lo que un niño necesita y lo que el sistema puede ofrecerle.
Y ahí las familias tienen un papel enorme.
Muchas quieren ayudar, estimular o reforzar determinados aprendizajes en casa, pero no siempre saben qué hacer, cómo hacerlo o por dónde empezar.
De esa necesidad nace Mi Singularidad.
Un espacio pensado para acercar a las familias actividades, juegos, orientaciones y recursos que puedan incorporarse fácilmente a la vida cotidiana.
¿Para qué sirve?
En Mi Singularidad encontrarás propuestas relacionadas con el lenguaje y la comunicación, la atención, la autonomía, el desarrollo cognitivo y motor, el juego, las habilidades sociales y otros aspectos importantes del desarrollo.
0–3 años · Primeros pasos
Orientaciones principalmente dirigidas a las familias, con juegos y pequeñas actividades que pueden integrarse en momentos cotidianos como el baño, las comidas, los paseos, vestirse o compartir un cuento.
3–6 años · Creciendo
Propuestas de estimulación, prevención y acompañamiento del desarrollo a través del juego y las rutinas.
Durante la etapa de Primaria · Mi Singularidad
Un acompañamiento más personalizado, teniendo en cuenta las necesidades de cada niño, pero también sus fortalezas, intereses, motivaciones y su propia forma de aprender.
Las propuestas se adaptan a aquello que necesita trabajar o reforzar, buscando siempre actividades significativas y atractivas para él o ella.
Mucho más que una etiqueta
Un diagnóstico puede aportar información importante, pero nunca explica por completo quién es un niño.
Dos niños con el mismo diagnóstico pueden tener necesidades, capacidades, intereses y formas de aprender completamente diferentes.
Por eso nuestra forma de trabajar parte de una idea fundamental:
Trabajamos con necesidades, fortalezas e intereses; no con etiquetas.
Mi Singularidad no pretende sustituir el trabajo de los profesionales ni convertirse en una terapia. Tampoco realiza diagnósticos.
Quiere ser una herramienta de acompañamiento y apoyo para las familias, acercándoles recursos que les permitan participar de forma activa en el desarrollo de sus hijos y aprovechar las pequeñas oportunidades de aprendizaje que aparecen cada día.
Porque cada niño tiene su ritmo, sus fortalezas, sus dificultades y su manera particular de descubrir el mundo.
Y precisamente ahí está su singularidad.